8 feb. 2014

Nadie puede hacerle bien a su propia vida mientras le hace daño a la de otro.

Muchas veces cuando me pongo a pensar sobre mi misma, sobre lo que hay adentro mío, me distraigo, me quedo dormida, o se me pone la mente en blanco (o en negro). Sinceramente nada de lo que sé de mi lo descubrí por autoanálisis, sino por lo que me devolvieron las otras personas. Estos últimos 9 meses fueron completamente distintos a todo lo anterior que había vivido, en sí, el año 2015 fue un año de SUPER cambios, un año en que se definió la gente que es verdaderamente valiosa y la que no, un año en que descubrí muchas cosas nuevas, dejé algunas otras cosas más. 
Digamos que yo siempre tuve una forma muy particular de ser, siempre fuí muy vengativa, muy terca, muy perfeccionista y muy drástica. Pero me di cuenta que siendo vengativa, por lo menos con la gente que me ama, no tiene ningún sentido. Y bueno, con la gente que me va y me viene es complicado, pero también aprendí a olvidar y a perdonar. 
Tampoco digo que soy la "Cerovenganza", pero trato. Es dificilísimo, pero se puede. Aunque algo adentro mío tenga ganas de devolverselo atomicamente a la gente que me dificulta mi día a día. Aunque mi enojo sea incomodo y me ponga de mal humor, siempre se puede respirar hondo por 60 segundos y seguir viviendo.

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