30 nov. 2011

había una vez, en una noche invernal de sábado…

Una señorita llamada Lucía Guerra que estaba muy pero muy aburrida, tan aburrida que se puso a jugar al Solitario Spider, (nivel 3) compulsivamente, mientras en otra ventana de su navegador tenía abierto el Facebook, lleno de gente en la misma situación de aburrimiento que ella o peor; y mientras se tomaba un té bien calentito. Y bueno, quedarse en casa la noche de sábado no es muy divertido que digamos, pero es mejor que salir y cagarse bien de frío; también es mejor que un domingo con una resaca de la puta madre ¿no?. Y bueno, así va a transcurrir mi noche…una noche común, como esas noches de garron que me comía cuando tenía 14 y mis viejos me cagaban las salidas a último momento y hacía terrible escándalo, solamente que ahora yo decido no salir y soy feliz así, como cambian las cosas… antes parecía que se me terminaba el mundo, ahora me acuerdo y me río.

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