2 feb. 2017

Pasti

Me acuerdo de la primera pasti que probé. Fue en una “Hunza” (ciclo de fiestas electronicas de mi ciudad). Un amigo me la consiguió a $300 pesos, era un fantasmita (no recuerdo el color… rosa, creo…). Me la tragué. A los 10 minutos le dí 3 secas a un faso de flores. Nunca me pegó… no se si porque la tragué, o por las flores, o porque estaba pendiente de sentir el efecto… La música esa noche fue una PLANCHA total, me acuerdo que me quedé mirando una luz fija y moviendome para ver si pegaba y nada… un fiasco. La segunda vez que probé fue en la “Velvet”, una fiesta electronica que se hizo en Espacio Celebrar (Río Neuquen), a la cual me invitó mi amigo Fat Dee, que tocaba esa noche junto a Martín Huergo y Darío Arcas. La compramos con mi amiga Anto, a un dealer conocido de la ciudad, llamémosle “K”. Me acuerdo que le pedimos un descuento y nos dijo: “ningún descuento chicas, la buena droga se paga”. Compramos una sola, era un fantasmita también… creo que verde. “K”, como sabía que era la primera vez nos dijo: vayan al baño, pártanla a la mitad y mastican media cada una, es amarga. Masticar, ahí creo yo que estuvo el problema la primera vez… como una ilusa la había tragado como su fuera ibufrofeno (¡Que risa!). Hicimos todo tal cual dijo. Salimos del baño, seguimos bailando. A eso de media hora nuestras extremidades se empezaron a aflojar… estaba pegando. Nos miramos cómplices con Anto y seguimos bailando. De un momento a otro ya estaba drogada… me acuerdo que Anto se empezó a sentir mal (no había comido en todo el día y había tomado mucho alcohol, cosa que NUNCA hay que hacer antes de la pasti), me pidió ir al auto, la acompañé, cerré el auto y volvi corriendo a bailar, el cuerpo me lo pedía. Era yo, en ese preciso instante, yo y mi corazón latiendo, haciéndose uno con la música, sin importar nada ni nadie. En un momento veo a un chico que no veía desde hace mucho tiempo pero siempre me pareció lindo… J.A. Más alto que yo, bonceado, cuerpo tallado, ouutfit perfecto (chupines, zapatillas y remera, combinados a la perfección), con un peinado muy particular: rapado a los costados y con la parte de arriba peinada hacia atrás (onda gomina) y atada con una liguita. Babas. Estaba hermoso. Tenía un pico-dulce (chupetín) en la boca. Me acerqué y le dije sin dejar de moverme: ¿tenes otro?. -“No, es el único que tengo”, y autompaticamente se lo saca de su boca y lo mete en la mía. Dios. Que rico sentir algo dulce en ese momento, y más si era dado por ese bombón. Empezamos a mirarnos y a bailar enfrentados. Estab drogado, tenía una mirada tan sexy que me hacía derretir. Me pregunta: -¿vos no estabas en Buenos Aires estudiando?. Paréntesis: me tenía fichada… sabía quien era por lo menos. Le digo: No! Ojalá… nunca me fuí… me quedé acá estudiando, nunca me fuí. Y me dice: -Que raro, nunca nos cruzamos… Y sí… nos habíamos cruzado un par de veces en la calle y el gym… pero yo estaba con mi ex en ese momento y bueno… Seguimos bailando… bajo los efectos de esa pastilla milagrosa. En un momento me agarra de la mano y me dice vení, vamos al baño. Entramos corriendo al baño de discapacitados, trabamos la puerta y saca de su bolsillo una cajita de Tic-Tac LLENA de pastillas. Eran las famosas “Apple Amarillas”, que después iba a conocer. Se metio una a la boca, la partió y me metió la otra mitad en la mía. Nos miramos y chapamos intesamente durante 5 segundos y salimos corriendo a la pista nuevamente, necesitabamos seguir bailando. Así transcurrió la noche… nos tocabamos (le tocaba sus abdominales perfectos), me apoyaba, nos mirábamos….Me dió media Apple más. El éxtasis no paraba. La gente pasaba y me rozaba con el pelo…. mil sensaciones juntas me recorrían el cuerpo. Mi amigo Jr me rascaba la nuca y una especie de electricidad se expandía por cada centímetro de mi ser. Quería tocar personas, que me tocaran, chapar, cojer, TODO. Era perfecto. Soñado. Cuando la fiesta terminó, J.A me acompaño hasta mi auto donde me esperaban mis amigas… me dijo: -Vení conmigo, vamos al after. Lo pensé 2 veces… en mi cabeza deduje que un flaco con el cuerpo TAN trabajado podría tener problemas eréctiles (no se le para), entonces antes de comerme el garrón de que no se le pare la pija opté por decirle que no, que nos hablábamos después. Total ya había agendado mi número. Á las 8 A.M. llegamos a lo de anto y estaba deshidratada, me tomé 2 botellas de medio litro de agua sin parar y no me pude dormir hasta las 10 A.M. Al mediodía nos levantamos a comer asado y a la tarde fuimos al río. El efecto me duró hasta las 6 de la tarde… sentía que flotaba, que hermosa sensación.

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